Azul, ciudad cervantina de Argentina
Argentina June 17th, 2010
Azul, ciudad cervantina de Argentina, así fue declarada por el centro UNESCO de Castilla- La Mancha a raíz de su valor cultural por la colección de ejemplares de “Don Quijote de la Mancha! que donó Bartolomé Ronco, un abogado porteño.Esta colección que donó el Dr. Ronco es exhibida en su antigua casa, es una obra que cuenta con varias ediciones en Europa conjuntamente con un libro de edición parisina que pertenece a la reina María Cristina de Borbón, la esposa e Fernando VII.
Azul es una ciudad ubicada en el centro pampeano de Buenos Aires, fundada en 1832, aún presenta aire pueblerino en la que se respira la presencia de los últimos caciques y el nacimiento del progreso del siglo XIX con sus caserones viejos, característica de su perfil urbano.Azul es una ciudad que requiere de 2 a 3 días para ser visitada, su punto principal es la Plaza General San Martín cuyo diseño fue realizado por el arquitecto Francisco Salamote, es el centro del casco histórico, rodeada de edificios emblemáticos como la Municipalidad, el Gran Hotel Azul, la Catedral Nuestra Señora del Rosario y el Teatro Español con estilo neoclásico que fue inaugurado en 1897.
En las cercanías de la plaza se levantan construcciones de fin de siglo XIX y XX de estilo ecléctico entre italianizadas, neotudor y francesa.Al este, el arroyo Azul fronterizo y natural que delimita el entonces pueblo fundado por el General Rosas y las tierras de los indios ranqueles. La costanera cacique Catriel sigue el zigzagueo del arroyo, su nombre hace alusión al líder de los indios ranqueles en la época de la fundación de Azul.Los pueblos originarios son homenajeados también en la plazoleta del pequeño lago Güemes.
Hacia el sur del curso del arroyo nos encontramos con un paisaje plenamente verde, es el Parque Municipal Sarmiento cuyo pórtico se debe al trabajo de Francisco Salamote, arquitecto nacido en Italia, transformado en un mito en el centro de Buenos Aires por su obra realizada solo en cuatro años con más de sesenta edificios de vanguardia en veinticinco municipios en artdecó.Las obras de Salamote se levantan en toda la ciudad de Azul, todas son de gran valor como la entrada al cementerio con una ruleta y un crucifijo gigante, atrás las cruces que dan un mensaje subliminal y el matadero municipal.
El balneario municipal se encuentra detrás del Parque Sarmiento, es un lugar ideal para disfrutar la arena de la costa. Camino al sur, el arroyo se va perdiendo contiguo al recorrido de la ruta 3 hacia Bahía Blanca entre la vasta pampa con su ombú y casa aisladas.Para llegar a Azul, se puede partir desde Buenos Aires (299km.) por la Autopista Richieri a Cañuelas y por la ruta 3 con cuatro peajes,.El visitante puede alojarse en el Gran Hotel Azul en el centro de la ciudad en la calle Colón al 600.

June 20th, 2010 at 1:46 pm
En donde dice Francisco Salamote debería decir Francisco Salamone.
La entrada al cementerio de Azul tiene un planteo general que responde a un criterio de composición simétrica con un eje central coincidente con el acceso principal. Su altura es de 22 metros y la construcción, de singularidad formal y expresiva. Tiene un cuerpo central en el que se destaca la inscripción RIP en placas de mármol negro que aportan contraste cromático y de texturas al conjunto. Jerarquizando el acceso se encuentra un volumen aislado con la escultura del Angel Vengador.
El fundador de Azul no fue Juan Manuel de Rosas, sino que por órden de él Pedro Burgos (Coronel) Funda el Fuerte San Serapio Mártir del Arroyo Azul que fue el origen del actual Partido.
en vez de ranqueles debería decir Pampas: Los primeros pobladores del suelo azuleño fueron los pampas, quienes desde muy lejanos tiempos ocuparon la región central de la actual provincia de Buenos Aires.
Hacia los inicios del siglo XIX el pueblo pampa se dedicaba a la caza, la pesca, al tejido, utilizaba boleadoras y lanzas para su defensa y supervivencia, y el caballo era su medio de transporte. La falta de bosques y la presencia de sierras hicieron que trabajaran la piedra, por lo que fue propia la fabricación de boleadoras