Jardín Majorelle, en Marrakech
Viajes Marruecos July 3rd, 2010
El Jardín Majorelle, en Marrakech es un lugar que debería estar como visita principal cuando vamos de turistas a Marruecos, creado, diseñado y sembrado entre los años 1922 y 1962 por Jacques Mojorelle, un pintor de origen francés. Es un jardín botánico con inmensa cantidad de especies como papiros, nenúfares, bambúes gigantes, estramonios, filodendros, bunganvilias y otras tantas cantidad de plantas que llegan a una cifra superior a trescientas variedades, lo cual lo hace un lugar imperdible para conocer las distintas plantas que llegaron al Jardín Majorelle desde diferentes países, lo cual hace que sean plantas exóticas en la ciudad de Marrakech, haciendo de este jardín unas obra de arte por su colorido natural de las plantas en combinación con el azul de fachadas, bordillos y fuentes.
Este color característico de azul estridente dio nombre al blue Majorelle, ya que es el utilizado en todos los detalles posibles del jardín.Como se dijo anteriormente debería ser uno de los primeros lugares para tener presente cuando visitamos Marruecos pero debemos guardarnos al menos tres o cuatro días para visitar el jardín en Marrakech porque se encuentra algo alejado de la zona céntrica por eso si pensamos pasar solo un par de días nos resultará imposible, ya que además está alejado de la medina y solo llegaremos con autobús o taxi si es que no deseamos iniciar una larga caminata.
Hoy en día este jardín Majorelle se encuentra en manos de sus compradores, el modisto internacionalmente famoso Ives Saint Laurent y de Pierre Bergé, su ex-socio. Ambos se dedicaron a rehabilitarlo e incluyeron una tienda de venta de cerámicas, alfombras y otros souvenirs de Marruecos contribuyendo con la creación de un servicio permanente de mantenimiento, lo cual asegura que el visitante se encontrará siempre con un jardín Majorelle en perfectas condiciones de preservación de sus especies.
Hoy, a raíz de su adquisición se crea unja disputa en cuanto a su nombre si debería continuar llamándose jardín Majorelle en honor a su primitivo creador o consiguientemente Jardín Ives Saint Laurent, pero el jardín puede pasar de mano en mano sin embargo la iniciativa original continuará siendo aunque sigan pasando los años de Majorelle y así seguirá llamándose y sería lo correcto porque es como se conoce a lo largo del mundo.
Marrakech, una ciudad de artistas
Viajes Marruecos June 11th, 2010
El corazón de la ciudad de Marrakech se encuentra en la plaza Jemaa El Fna, un paraíso culinario.Cabe destacar que Marruecos es considerado la Francia del mundo árabe. En cualquiera de sus ciudades se puede saborear sus emblemáticos platos gastronómicos locales cono cucús, cordero al horno del leña, tayines de pollo o cordero y dulces con hojaldre, miel y dátiles.
En el lugar se encuentran restaurantes de alta calidad pero la cultura culinaria es terminantemente popular, lo cual se demuestra en la plaza Jemaa El Fna de Marrakech, por las noches la explanada mayor de la ciudad se colma de centenares puestos de comida ofreciendo la gran variedad de platos tradicionales marroquíes. Cada uno de los puestos se dedica a un plato en especial como tayines, cordero, cucús, brochetes, caracoles, jugos de frutas, dulces y tés.
Se puede comenzar en un puesto de harira, la sopa que se sirve después del ayuno que se lleva durante el Ramadán con trozos de carne, lentejas, tomate, cebolla, cilantro y especias como jengibre y azafrán.Un plato sustancioso para después disfrutar un tayín, estofado de pollo o cordero con verduras, aceitunas y limones caramelizados o un menchui, cordero al horno con cucús, almendras, ciruelas y limones.Las bebidas alcohólicas son reemplazadas por té de menta o jugos exprimidos de naranja porque al ser Marruecos un país musulmán, las bebidas alcohólicas son dejadas de lado.
El Fna es un verdadero paraíso culinario y una verdadera experiencia cultural.
Dejando atrás las delicias culinarias se puede decir que Marrakech es una ciudad de artistas como Bernard Henry Levy y Juan Goytisolo y artistas como el diseñador Jean Paul Gautier y deportistas como Zinedine Zidane.Marrakech es una ciudad donde se mezcla la población árabe con los bereberes originarios.
Jemaa El Fna es el punto inicial para partir hacia cualquier lugar, un sitio extraido del cuento de las mil y una noche con encantadores de serpientes, aguateros, tatuadores y músicos ambulantes. Junto a la plaza se halla el Gran Mercado Cubierto, ideal para regatear precios. A su alrededor los barrios encierran tesoros como mezquitas, hammans, los baños árabes y jardines-oasis.
Desde Marrakech parten excursiones hacia el cruce de las montañas del Atlas y hasta Ouarzazate, la entrada al Sahara, un océano dorado con aire abrasador con dunas, kasbahs y mujeres con manos tatuadas con hena que forman un paisaje irreal en Marrakech.Mitrando hacia atrás a lo lejos quedó Marruecos con sus ruidosos mercados, ciudades imperiales y hacia delante la extensión de arena y viento. Marrakech sin duda es una ciudad de ensueño que alberga atracciones que indiscutiblemente llaman a infinidad de turistas por su perseverancia en salvaguardar las tradiciones edilicias y culinarias.

