El litoral argentino es una de las más atractivas regiones argentinas con una gran variedad de playas, aguas navegables, pesca, las insoslayables Cataratas del Iguazú y las ruinas de San Ignacio. La ciudad de Misiones le agrega a sus atractivos la inauguración de la Cruz de Santa Ana otro atractivo turístico de 80 mts. de altura en el cerro del mismo nombre.La ciudad de Corrientes también se suma a apostar a las Ruinas jesuíticas-guaraníes de La Cruz que se encuentran a orillas del río Uruguay, mientras que destacan al río Paraná sus playas y pesca.

La ciudad de Entre Ríos posee variedad de opciones en prestación de servicios, propuestas naturales como las playas de Colón y el Gran Palmar incluyendo los carnavales famosos de Gualeguaychú; sumando a todo esto el avistaje de aves y el complejo de termas.Santa Fe tiene su atractivo con las playas en el Alto Delta del Paraná, vida cultural y salidas nocturnas en Rosario.Chaco propone visitas a la Isla del Cerrito mientras que Formosa hace lo mismo con la Fiesta de la corvina en la laguna Herradura a fines de enero y el avistaje de aves en la laguna Oca, el Parque Nacional Pilcomayo y el Bañado La Estrella.

Hay una gran cantidad de hosterías y paquetes turísticos para todos los gustos y presupuesto, ideal para los que gustan de la naturaleza.En Misiones además de las inmensas cataratas y ruinas jesuíticas se pueden apreciar lugares que dejan extasiados a los turistas por la gran belleza natural cono la Región Central que es atravesada por el cordón Serrano con valles y arroyos cristalinos con cascadas y saltos. Surcando los caminos de tierra colorada desde las ciudades de Leandro N. Alem, Aristóbulo del Valle y Oberá surge entre plantaciones de yerba mate, pinares y cítricos una invitación a incursionar en la zona provistos de tereré (mate frío) y repelente para apreciar las bellezas naturales con un menú basado en yerba mate porque la gastronomía del lugar seduce con el suave sabor incomparable de la yerba mate, pero también en los restaurantes y bares se ofrece la posibilidad de otros menús como pizza, tragos y por supuesto helados de mate que vale la pena probar.

Al llegar a Oberá a 100 km. de Posadas, ciudad capital de la provincia de Misiones se brinda la posibilidad de conocer la cuna de la inmigración europea a principios del siglo XX.En Monte Aventura comienza la adrenalina con entretenimiento y diversión para grandes y pequeños con puentes colgantes, tirolesa y una casa sobre los árboles. Luego, los saltos Krysiuk y Berrondo donde es posible acampar, un lugar ideal para aquellos que gustan de las carpas cerca y de las bondades de la naturaleza, después en Campo Grande espera el salto Chávez con 50 mts. de altura, pero el más impactante es el salto Encantado muy cerca de Aristóbulo del Valle, con una caída de 60 mts. de altura desembocando en una pileta que permite descansar del calor; todo en un marco de verde vegetación selvática.

De aquí parte un sendero hacia el salto La Olla de increíble belleza, donde varias chacras se han transformado en lodges desde donde parten paseos en carro y cabalgatas con la posibilidad de conocer la historia de inmigrantes de un siglo atrás incluyendo su naturaleza y tradiciones de ucranianos, rusos, alemanes, suizos y escandinavos.

La ciudad de Esquel situada en la provincia de Chubut en Argentina se ha convertido desde hace ya algunos años en el ideal del turismo aventura, comenzando por caminatas por lugares que parecen casi vírgenes como los que llevan a Torrecillas, con la posibilidad de practicar rafting en las aguas del Colorado, navegar en kayak en los lagos andinos y entre los bosques de montaña.

Esquel es una ciudad típica patagónica, situada a noroeste de Chubut a orillas de la cordillera de los Andes, que ofrece a sus visitantes una amplia variedad de turismo aventura para espíritus inquietos. En cada una de sus calles los carteles invitan a las distintas actividades. Para iniciarse en la aventura se comienza con el rafting en el río Colorado partiendo desde Esquel y recorriendo 90 km. de asfalto y ripio antes de llegar a la Villa del Corcovado, localidad cordillerana con 2.000 habitantes que se enclava en las montañas.

Ahí mismo comienza el vértigo a orillas del río Colorado donde se brindan recomendaciones antes de la salida. Para el rafting los aventureros van muñidos de trajes de neoprene, chaquetas y chalecos salvavidas, saltan al agua dentro de un gomón inflable siguiendo las indicaciones del guía quien indica cuando remar o levantar los remos.Comienza la inmensa aventura en el agua que salta haciendo saltar al gomón sobre la superficie acuosa y luego parece hundirse surfeando remolinos, ladeándose con enormes piedras y sorteando escollos hasta encontrar los remansos para poder descansar en un río que se haya entre cañadones con dificultad 3 en la escala internacional de rafting, dificultad ideal para iniciarse.

Tras una hora y media de locura incesante espera un almuerzo en el parador, pero la aventura no termina aquí, ésta continúa con otra actividad imperdible: el kayak, tomando rumbo desde laciudad de Esquel hasta el Parque Nacional Los Alerces a un poco más de 50 km. hasta llegar a la hostería Quime Quipán a orillas del lago Futalaufquen, el mayor de los lagos de esta zona protegida donde aguardan embarcaciones, guías y el equipo profesional necesario para comenzar la travesía aventurera en kayak, para recorrer las frías aguas del Futalaufquen, del kruger, del pequeño lago verde y del Rivadavia.

Comienza la aventura en esa intensidad que obliga a remar en forma continua durante horas, medio día o varios días todo dependiendo de la aventura a realizar. Durante la travesía las montañas se reflejan en la superficie de los lagos en medio del enorme silencio solo perforado por el ruido de los remos surcando las aguas.Termina la navegación apostándose en una playa de la costa donde espera una suculenta merienda para continuar la aventura con treking a los pies del glaciar Torrecillas, un lugar tan inmenso que los aventureros se sienten hombres de juguete, personas mínimas ante semejante monstruo de la naturaleza.

Un glaciar en retroceso con acceso dificultoso, solo se llega en lancha desde Puerto Chuco navegando durante 45 minutos por el lago Menéndez hasta llegar a la pequeña playa Puerto Nuevo, para entonces emprender la caminata en ascenso rodeada de bosques patagónicos con maitenes y cipreses y entrar abruptamente en una zona rocosa.

Así se va subiendo en pequeños grupos porque por cuestiones ambientales los grandes grupos están prohibidos; dejando atrás el lago Menéndez, trepando asidos de las rocas se va transformando la dificultad de la aventura, hasta que la cuesta se endereza habrá que subir durante 90 mintos hasta llegar de pronto a un pozo enorme que se abre entre los muros de roca cordilleranas donde una laguna verde y silenciosa se va extendiendo hasta el Glaciar Torrecillas, una laguna formada por agua de deshielo. Esta laguna Antigua y el glaciar conforman una hondonada para cerrar la travesía y hundirse en el último paisaje onírico.

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